El piloto de Mercedes, Kimi Antonelli, recibió una invitación del Bolonia FC para celebrar su título mundial de Fórmula 1, un reconocimiento que sella el vínculo de toda la vida entre el deportista y el club de su ciudad natal.
Un pasado ligado al fútbol y su amor por los colores
El joven piloto de 20 años se consagró como el campeón mundial más joven en la historia de la máxima categoría del automovilismo en México, además de convertirse en el primer italiano en alzar el trofeo desde Alberto Ascari en 1953. Tras la hazaña, la institución boloñesa le envió sus felicitaciones y lo convocó para festejar juntos.
En su infancia, el deportista acarició el sueño de dedicarse al fútbol y se desempeñó como delantero, aunque reconoció con humor en una entrevista con el diario Corriere della Sera que su fuerte era el despliegue físico antes que la técnica. Tal como informó TuttoMercatoWeb, el propio piloto bromeó sobre su etapa en las canchas asegurando que corría mucho durante los partidos.
La conexión especial con el Bolonia
Su padre, Marco, fue quien lo introdujo en el mundo del Bolonia llevándolo al estadio desde pequeño, una costumbre que mantiene al asistir de manera frecuente al estadio Dall’Ara, como ocurrió en febrero de 2025 en un triunfo ante el Como. En su infancia, su ídolo futbolístico fue Lionel Messi, lo que lo llevó a simpatizar también con el Barcelona durante la etapa dorada del argentino.
Cuando el Bolonia conquistó la Copa Italia en mayo de 2025 tras vencer al Milan, cortando una sequía de 51 años sin el título, Antonelli no pudo viajar a Roma debido a los preparativos para el Gran Premio de Imola, por lo que se sumó a los festejos directamente en las calles de la ciudad.
Durante aquel fin de semana en Imola, una delegación integrada por el entonces entrenador Vincenzo Italiano y el capitán Lorenzo De Silvestri visitó al piloto en el paddock para entregarle una camiseta firmada del Bolonia, un obsequio que Antonelli retribuyó entregándoles una indumentaria oficial de Mercedes.






