El exextremo de la Roma Amantino Mancini recordó la dolorosa derrota por 7-1 sufrida ante el Manchester United en 2007, calificándola como un desastre, al tiempo que advirtió sobre el presente de ambos clubes de cara al nuevo enfrentamiento en la Liga de Campeones.
Un recuerdo amargo en Old Trafford
El conjunto italiano visita al Manchester United en Old Trafford para disputar la cuarta jornada de la fase de liga de la competición europea. Los romanos suman cuatro puntos en los primeros tres partidos del torneo, superando por una unidad a los Diablos Rojos, quienes cayeron por 4-1 frente al Como en su compromiso europeo previo.
Este cruce en territorio inglés revive los fantasmas de la goleada por 7-1 encajada por los Giallorossi durante la campaña 2006-07. Aquel encuentro correspondió a la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, después de que la Roma se impusiera por 2-1 en el partido de ida disputado en suelo italiano.
Mancini, quien formó parte del once inicial de la Roma en aquel duelo, relató a Fanpage que enfrentarse al Manchester United en ese momento representaba un reto mayúsculo pero también un orgullo debido a la calidad de su plantilla, integrada por futbolistas de la talla de Wayne Rooney, Paul Scholes, Cristiano Ronaldo y Ryan Giggs, a quienes definió como sumamente fuertes y difíciles de enfrentar en su estadio.
El brasileño explicó que la confianza del equipo había aumentado tras la victoria por 2-1 en el Estadio Olímpico, coronando un momento excelente dentro de una temporada fantástica, conscientes de que se medirían contra uno de los mejores conjuntos del planeta.
El impacto del partido y el presente de ambos equipos
Durante aquel encuentro histórico, el actual entrenador del Manchester United, Michael Carrick, abrió el marcador para los locales. Mancini señaló que transcurridos los primeros quince minutos ya no sabían qué estaba ocurriendo en el campo, culminando con un resultado muy desfavorable que ninguno de los integrantes esperaba para una noche sumamente dura.
El exjugador destacó especialmente el ritmo y la intensidad desplegados por el rival, subrayando que Cristiano Ronaldo era un jugador devastador y físicamente imponente en su etapa como extremo, mientras que Rooney, sin el mismo despliegue físico del portugués, resultaba fundamental por su ubicación constante en el terreno de juego. Mancini afirmó que aquella noche vio a Cristiano Ronaldo como alguien proveniente de otro planeta.
Al llegar al vestuario en el descanso, el entrenador indicó que debían limitar los daños para evitar una mayor vergüenza debido a la dificultad del momento, intentando encajar la menor cantidad de goles posible. El brasileño reconoció que tras una derrota de tal magnitud uno piensa en abandonar la actividad, con un ambiente desolador que impide dormir y quita el apetito, aunque remarcó que el fútbol exige personalidad para afrontar y superar tales situaciones, resumiendo la experiencia con la palabra desastre.
En la actualidad, las realidades de ambas instituciones son muy distintas, ya que los Diablos Rojos no consiguen la victoria desde septiembre, mientras que el conjunto italiano solo ha perdido un encuentro en la presente temporada.
Mancini concluyó que ambos equipos son muy diferentes ahora, destacando que la Roma practica un mejor fútbol que el Manchester United y cuenta con la capacidad de ir a Old Trafford para ganar, ya que el equipo dirigido por Gasperini atraviesa un mejor momento de forma que se refleja sobre el césped.







