Una gran operación policial se desencadenó en el norte de Inglaterra después de que Amar Dedic, defensor del Newcastle United, fuera visto caminando con un arco y flechas en una zona rural de Northumberland.
Intervención policial y apoyo inesperado
El internacional bosnio, fichado por el club en el mercado de verano procedente del Benfica por unos 30 millones de libras, se encontraba cerca de un embalse junto a un amigo. Testigos alertaron a las autoridades sobre la presencia de dos hombres armados, lo que provocó el despliegue de al menos seis patrullas de policía, incluidas unidades de respuesta armada, hacia la zona de Harlow Hill.
Según informó el Daily Mail y reportó Football365, las fuerzas de seguridad interceptaron posteriormente el vehículo del jugador de 24 años en el área de Darras Hall, donde registraron el automóvil y confiscaron los elementos de arquería mientras interrogaban al lateral.
En un giro insólito durante el procedimiento, el guardameta del Newcastle, Mark Gillespie, y el exdefensor Paul Dummett llegaron al lugar por casualidad y se detuvieron para brindar asistencia a su compañero.
Las autoridades concluyeron que no existía ninguna amenaza para la población tras determinar que los implementos deportivos estaban destinados exclusivamente a un uso recreativo. Un portavoz de la policía de Northumbria detalló que recibieron el aviso poco antes de las dos de la tarde del miércoles y que las investigaciones sobre el caso continúan abiertas.
Consecuencias deportivas para el jugador y el club
El periódico británico señaló que el lateral derecho no enfrentará medidas disciplinarias por parte de la institución y se prevé que esté disponible para disputar el encuentro de este fin de semana frente al Fulham.
El futbolista, que esta temporada ha repartido cuatro asistencias en diez partidos en todas las competiciones y fue titular en la derrota contra el Everton, se reencontró en el club con el entrenador alemán Matthias Jaissle, bajo cuyas órdenes ya había jugado en el Red Bull Salzburg austríaco.
El equipo atraviesa un momento delicado en el decimotercer puesto de la clasificación, lo que ha incrementado la presión sobre el técnico alemán. Ante los rumores y las críticas recientes sobre su continuidad, Jaissle declaró que prefiere concentrarse en los aspectos que puede controlar, mantenerse firme y centrarse en mejorar el rendimiento del plantel en medio de la tormenta actual.







