El lateral derecho del Newcastle, Amar Dedic, no enfrentará sanciones disciplinarias por parte de su club tras haber protagonizado un incidente que movilizó a un equipo de respuesta armada de la policía en Northumberland. A pesar de la intervención policial, se espera que el jugador sea titular en el próximo partido del equipo contra el Fulham este sábado.
El incidente con la policía
La policía de Northumbria recibió una alerta el miércoles por la tarde después de que un ciudadano reportara haber visto a Dedic y a un acompañante caminando por una zona rural portando arcos y flechas. Según informó el cuerpo policial, el reporte se recibió poco después de las 13:55 horas, indicando que los hombres transitaban por un sendero cerca del embalse en Military Road, en el área de Harlow Hill.
El suceso derivó en una persecución en la que llegaron a participar seis patrullas policiales, las cuales siguieron al futbolista de 24 años hasta su residencia en la exclusiva urbanización Darras Hall, cerca de Ponteland. Al llegar al domicilio, las autoridades procedieron a incautar el equipo deportivo que se encontraba en el maletero del vehículo del jugador.
Postura de las autoridades y el club
En un comunicado oficial, la policía de Northumbria confirmó que, tras las investigaciones, determinaron que los arcos y flechas estaban destinados a un “uso recreativo” y que “no existía ninguna amenaza para el público”. Aunque las autoridades señalaron que las investigaciones siguen en curso, aclararon que no hay indicios de que Dedic o su acompañante estuvieran realizando una expedición de caza, actividad que es ilegal en el Reino Unido cuando se utilizan arcos o ballestas.
Durante el tenso momento en la entrada de su vivienda, el jugador contó con el apoyo inesperado de sus compañeros de club, el portero Mark Gillespie y el exdefensa Paul Dummett. Ambos pasaban por el lugar, notaron la presencia policial y se detuvieron para ofrecer asistencia, ayudando a calmar la situación. Desde el Newcastle United han calificado el comportamiento del jugador, quien llegó al equipo este verano procedente del Benfica por 29,5 millones de libras, como una acción “ingenua”.






