Por segunda ocasión en el transcurso de tres días, un equipo de la Bundesliga alemana ha expresado dudas acerca de un volumen inusualmente alto de silbidos durante un partido de competición europea disputado en suelo turco. Estas sospechas comenzaron después de que el guardameta del VfB Stuttgart, Fabian Bredlow, cuestionara la autenticidad del ruido ambiental el martes pasado frente al Galatasaray, y fueron secundadas este jueves por el técnico del SC Freiburg, Julian Schuster, tras vencer al Trabzonspor.
La victoria del Freiburg y las dudas sobre el sonido
El conjunto de Friburgo consiguió un valioso triunfo a domicilio por la mínima diferencia contra el cuadro dirigido por Thomas Reis, gracias a un tanto anotado por Lukas Kübler en el minuto 14. Tal como informó Get German Football News en su crónica, el cuadro alemán dominó el inicio del encuentro y resistió los embates del rival en la segunda mitad para amarrar la victoria en la Conference League.
Pese al resultado favorable, el ambiente hostil en el estadio del Trabzonspor acaparó la atención al concluir el tiempo reglamentario. De acuerdo con una información publicada por Kicker desde el lugar de los hechos, parte del intenso sonido de los silbidos parecía provenir de la red de altavoces del recinto deportivo y no únicamente de las gradas, destacando además un eco que ensordeció brevemente las celebraciones de los futbolistas visitantes.
El entrenador del Freiburg, Julian Schuster, admitió haber percibido algo extraño con respecto a la sonoridad del estadio.
“Aunque aquí a cualquier niño de cinco años ya le enseñan a silbar, hubo situaciones en las que los silbidos eran definitivamente diferentes”, explicó el preparador del equipo alemán ante los medios.
Precedente inmediato con el Stuttgart en Estambul
Los señalamientos de Schuster se producen apenas unos días después de una queja similar formulada por el guardameta Fabian Bredlow durante la visita del Stuttgart a Estambul para medirse al Galatasaray en la Champions League, partido que terminó con derrota por 2-0 para los alemanes.
“No sé si todos fueron generados por humanos”, declaró el guardameta tras aquel encuentro. “Especialmente cuando la gente estaba cantando y de repente había silbidos. Pensé para mis adentros: aquí pasa algo que no está bien”.
La controversia alrededor del club de Stuttgart había comenzado incluso antes del pitido inicial, cuando su cuenta oficial en redes sociales compartió una fotografía en la que se observaban altavoces en el interior del estadio del Galatasaray acompañada de tres emojis de interrogación.
Dicha publicación generó malestar entre los aficionados turcos, lo que llevó al Stuttgart a eliminar la imagen y emitir una disculpa que posteriormente fue aceptada por la directiva del Galatasaray.
Hasta el momento, estas situaciones no pasan de ser conjeturas, ya que ni las declaraciones de Bredlow en Estambul ni las observaciones de Schuster en Trabzon aportan pruebas definitivas sobre el uso intencionado de sonido artificial en los recintos deportivos.
Lo cierto es que representantes de dos instituciones de la máxima categoría alemana han cuestionado de forma independiente la procedencia de extraños silbidos durante sus compromisos europeos en territorio turco en un intervalo de setenta y dos horas.







