Steven Gerrard ha señalado que será difícil para Michael Carrick conservar su puesto si el Manchester United sufre una derrota ante el Aston Villa este domingo antes del parón internacional. El futuro del entrenador ha estado bajo intenso escrutinio tras una serie de resultados negativos recientes en la competición.
La presión sobre el banquillo del Manchester United
Muchos dieron por terminada la etapa de Carrick después de la derrota por 3-0 frente al Bournemouth en Old Trafford, la cual sucedió a la dura caída por 4-1 ante el Como en la Liga de Campeones. Sin embargo, tras una reunión de crisis entre figuras de la directiva como Sir Jim Ratcliffe, Jason Wilcox, Christopher Vivell y Omar Berrada, el técnico recibió una prórroga en el cargo.
La posterior derrota por 2-0 ante el Chelsea se achacó en gran medida a la actuación de Lisandro Martínez, lo que evitó un cambio inmediato de timón a la espera de tomar una decisión definitiva durante el parón por selecciones. No obstante, una sufrida victoria por 3-2 remontando ante la Roma logró calmar temporalmente la tensión en el club y aliviar la presión sobre el banquillo.
Mientras que informaciones periodísticas apuntaban a que el entrenador mantendría el puesto por un periodo prolongado y que no se habían mantenido conversaciones directas con posibles relevos, la perspectiva de Gerrard es distinta de cara al próximo compromiso liguero.
El análisis de Steven Gerrard
Durante una intervención en TNT Sports, Gerrard explicó cómo un buen resultado puede cambiar el panorama institucional, pero advirtió sobre el peligro del encuentro dominical. “Michael está teniendo un momento difícil, y creo que el próximo partido de liga es crucial. Pienso que si puede conseguir esa victoria, todos pensarán que este podría ser un par de peldaños para que alcancen una mejor forma”, declaró.
Asimismo, el exjugador y técnico añadió: “Pero todos saben lo que una derrota en el último partido antes de un parón internacional puede hacer. Si pierdes eso tras no ganar en nueve en la liga, creo que podría ser difícil para él”.
A pesar de advertir sobre el riesgo de despido, Gerrard considera que Carrick no es el principal responsable de la situación en Old Trafford, señalando tanto a la plantilla como a los dirigentes. Recordó que varios entrenadores en los últimos cinco o seis años no han podido cambiar el rumbo de la institución, mencionando que José Mourinho fue quien estuvo más cerca al terminar segundo en la liga y ganar un título europeo.
Gerrard concluyó que se trata de un trabajo complicado porque el inconveniente va más allá del cuerpo técnico. Apuntó directamente a un grupo de futbolistas muy inconstantes que no han dado lo suficiente al club, además de señalar la existencia de numerosos problemas provenientes de la cúpula directiva.







