El director de la Roma, Tony D’Amico, reconoció que la derrota sufrida ante el Manchester United sirvió como una lección importante para el equipo y confirmó la necesidad de incorporar nuevos recursos en el mercado de fichajes. Las declaraciones se produjeron antes del encuentro liguero que disputaron contra el Sassuolo en el Stadio Olimpico de Roma.
Problemas recurrentes y carencias en el plantel
A pesar de mantener el invicto en la Serie A, el conjunto romano ha desperdiciado ventajas importantes en la Liga de Campeones, sufriendo derrotas contra el Real Madrid y el Manchester United tras ir ganando por dos goles. D’Amico señaló en declaraciones a Sky Sport Italia que detectaron al cierre del mercado de fichajes la falta de un delantero exterior con velocidad capaz de hacer daño al contragolpe en situaciones de ventaja, una carencia que intentarán solucionar durante la ventana de transferencias de enero.
El directivo también se refirió a la presión ambiental sufrida en Old Trafford y al impacto de las decisiones arbitrales, señalando que el penalti a favor del Manchester United fue excesivamente generoso y desencadenó la reacción del rival. Asimismo, insistió en que estas situaciones forman parte del proceso de aprendizaje para una institución que llevaba siete años ausente de la máxima competición continental y que demuestran qué recursos adicionales necesitan aportar al cuerpo técnico.
Bajas médicas y la recuperación de Manu Koné
En el apartado físico, el equipo afrontó el compromiso con varias ausencias notables, entre ellas la de Gianluca Mancini por un problema en el flexor que también lo marginó de la selección italiana. Mancini se sumó a una enfermería que ya ocupaban Devyne Rensch, Pierluigi Gollini, Mile Svilar, Paulo Dybala y Lorenzo Pellegrini.
Como nota positiva, el club recuperó a Manu Koné tras superar su lesión muscular sufrida ante el Real Madrid a mediados de octubre. D’Amico explicó que mantuvieron conversaciones con los seleccionadores internacionales y se mostraron satisfechos con el regreso del centrocampista, lo que además permitirá dar descanso a jugadores que acumulaban una alta carga de partidos con nueve encuentros en veintiocho días.







