En una noche lluviosa en la costa noroeste de Inglaterra, un equipo de la League Two eliminó de forma sensacional a los campeones de la Premier League de la Carabao Cup en la tanda de penaltis. Pero la gesta va más allá de una simple sorpresa, ya que el Fleetwood Town y el Arsenal comparten una curiosa historia que se remonta mucho antes del encuentro.
Una conexión histórica y un ambiente de celebración
El Arsenal jugó en su icónico estadio de Highbury hasta 2006, y el campo del Fleetwood lleva el mismo nombre debido a la calle colindante, Highbury Avenue. Además, el Fleetwood viste camisetas rojas con mangas blancas al estilo clásico del Arsenal. Según explicó Ray Curtis, un camarero del pub King’s Arms, la primera equipación en la historia del club fue un obsequio del propio Arsenal, y en la década del 2000 contaron con un delantero brasileño llamado Magno Vieira.
A la mañana siguiente del partido, en el estadio Highbury con capacidad para 5.300 espectadores, se desmontaban los focos que el club había alquilado para la ocasión. Zsofia Wright, la gerente de taquillas y tiendas, señaló que regresaban a la normalidad de ser un equipo de la League Two tras vivir una noche irrepetible. Wright relató a The Guardian que tras adelantarse en el marcador todos se miraban pensando que aquello no debía estar pasando.
Tras la dramática tanda de penaltis que dejó fuera a los campeones de la Premier League y finalistas de la Champions League, jugadores, directiva y aficionados celebraron en el bar del estadio hasta la una y media de la madrugada. La tienda del club registró ventas récord de bufandas conmemorativas, mientras que los bares locales abrieron hasta altas horas de la madrugada con la esperanza de que este impulso económico continúe durante toda la temporada.
La reacción de los aficionados y el impacto local
El apodo del Fleetwood Town, los “Cod Army” o pescadores, proviene de la industria pesquera de esta localidad de Lancashire. Sharon Brooks, vecina de la zona, comentó a The Guardian que esperaban una goleada del Arsenal, por lo que el empate y la posterior victoria en los penaltis representaron una enorme sorpresa para el municipio. Su hijo Ryan, seguidor del Arsenal de 12 años, admitió que a pesar de querer la victoria para su equipo, se alegraba por el Fleetwood.
El triunfo sorprendió aún más debido a que el Fleetwood se encuentra 84 puestos por debajo del Arsenal en la pirámide del fútbol inglés. Paul Dagger, un aficionado que había apostado 200 libras a favor del Arsenal al descanso, reconoció su error y expresó su deseo de que el hito revitalice económicamente a una localidad llena de tiendas benéficas y de vapeo. Por su parte, Garry Gill, un operador de grúas retirado, afirmó que el resultado traerá ingresos y ahuyentará la idea de que enfrentarse a ellos es una victoria fácil.
Jim Buckley describió al club como un equipo pequeño de una localidad de 25.000 habitantes sin estación de tren, comparándolo con el Emirates Stadium, con capacidad para 60.000 personas. Mientras tanto, en los establecimientos locales como el Shark Chippy, las trabajadoras Bethany Taylor y Louisa Smith destacaron el júbilo nocturno que se vivió cerca del estadio y expresaron su deseo de que el equipo mantenga la suerte en las siguientes fases del torneo.






