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Takeshi Okada, vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Japón (JFA), ha presentado su dimisión del cargo como protesta contra la política de respaldo al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La JFA emitió un comunicado oficial el miércoles para confirmar la renuncia de Okada, la cual se produjo el fin de semana posterior a que la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) decidiera apoyar a Infantino de cara a las próximas elecciones presidenciales de la FIFA.
Postura y divergencias personales
Okada, quien dirigió a la selección de Japón en los Mundiales de 1998 y 2010, señaló que aunque existen motivos prácticos para alinearse con la postura de la AFC, considera que el deporte debe representar la integridad. Como informó Inside World Football, el exseleccionador expresó en el comunicado que los acontecimientos recientes relacionados con la Copa del Mundial se alejan de sus convicciones personales y que, en calidad de deportista, no puede aceptarlo.
El cambio de postura de la AFC se produjo después de haber mostrado apoyo previo a la UEFA y a la Concacaf, entidades que afirmaron que Infantino había cruzado una línea roja con su plan de venta de activos. A pesar de ello, el dirigente contaba con el respaldo de federaciones asiáticas más pequeñas como Sri Lanka, Mongolia y Bután.
Influencia regional y apoyos clave
Qatar, país anfitrión del Mundial 2022, y Arabia Saudita, organizador de la Copa del Mundo 2034, respaldaron al máximo mandamás de la FIFA, a pesar de que los saudíes se habían negado inicialmente a otorgar su apoyo público. Ambas naciones del Golfo ejercen una gran influencia en la AFC y aportan patrocinios fundamentales para la organización, estimándose que insistieron en que la confederación respaldara a Infantino.
El jefe de la AFC, el jeque Salman bin Ibrahim Al Khalifa, anunció la semana pasada que la confederación, poseedora de 46 de los 211 votos totales, respaldaría a Infantino. Las elecciones presidenciales de la FIFA se celebrarán el próximo mes de marzo en Rabat, Marruecos, con el 18 de noviembre como fecha límite para que otros posibles candidatos confirmen su postulación.
Con este respaldo de la AFC, Infantino consolidó un amplio apoyo entre sus bases. Previamente, la Confederación Africana de Fútbol, con 54 votos, también comprometió su apoyo al presidente de la FIFA, aunque dicho respaldo corre riesgo de fragmentarse debido a la pasividad de la FIFA ante la alineación indebida de jugadores por parte del Congo, lo cual perjudicó a asociaciones como la de Nigeria en la repesca clasificatoria.
Financiación y críticas internas
Como consecuencia de la presión ejercida por los presidentes de la Concacaf y la UEFA, Victor Montagliani y Aleksander Ceferin, la FIFA aumentó los fondos de desarrollo para el próximo ciclo de cuatro años de 10 millones a 25 millones de dólares, propuesta aprobada hace dos semanas en el Consejo de la FIFA en Zúrich. En dicha reunión, Infantino evitó responder a cuestionamientos de dirigentes europeos sobre sus planes de privatización y gobernanza, señalando que contestaría por escrito.
Por su parte, el príncipe Ali bin Al Hussein, presidente de la Federación de Jordania, criticó el congreso extraordinario de la AFC y lo calificó como política pura al servicio de Gianni Infantino. A través de la red social X, el príncipe Ali denunció que no se permitió hablar ni cuestionar a nadie y afirmó que la falta de transparencia genera ausencia de rendición de cuentas, añadiendo que no se deben permitir coacciones, amenazas o sobornos.
La confederación asiática respondió mediante un comunicado donde indicó que toma con seriedad las alegaciones sin fundamento sobre coacciones, amenazas o sobornos. Posteriormente, el príncipe Ali matizó sus palabras al aclarar que su frase constituía una afirmación de principios y no una acusación directa contra ninguna persona.






