Los aficionados del Crystal Palace celebraron una nueva victoria ante el Fulham por 1-0 gracias a un solitario tanto de Eddie Nketiah en la primera mitad. Este resultado en la Carabao Cup permitió al equipo avanzar a los cuartos de final y aliviar la presión sobre el entrenador Pierre Sage.
Un respiro para el banquillo visitante
A pesar del triunfo, Pierre Sage reconoció que el próximo partido de liga contra el Tottenham será mucho más decisivo para su continuidad en el cargo. El técnico realizó 10 cambios en su alineación inicial, destacando el regreso providencial del guardameta y capitán Dean Henderson, quien realizó una parada clave en el tiempo añadido ante Gonzalo García.
Para Álvaro Arbeloa, la derrota supuso un duro revés tras una racha de ligeros avances. Los locales no logran vencer al Palace en su estadio desde enero de 2005, acumulando ya 10 partidos sin ganarles en ese recinto. Arbeloa lamentó la falta de acierto de su plantilla en los metros finales, un problema recurrente durante su gestión.
Acciones determinantes en el terreno de juego
Durante la primera media hora, los visitantes sufrieron con apenas un 22% de posesión y sin pisar el área rival. Sin embargo, en una jugada aislada, Óscar Mingueza escapó por la banda derecha y envió un centro medido que Nketiah remató de volea al fondo de la red. Antes de eso, el Fulham había perdonado ocasiones claras con remates de Kenny Tete, Antonee Robinson y Joachim Andersen.
En el complemento, el conjunto local intensificó su dominio e incluso vio cómo Jefferson Lerma y Dean Henderson despejaban un cabezazo de Alex Iwobi sobre la línea de gol. Las modificaciones introducidas no evitaron que el marcador permaneciera inalterado, sellando la eliminación de los locales y desatando los abucheos de su afición al término del tiempo reglamentario.







