Caer de la Premier League a la League One en años consecutivos solía ser un acontecimiento sumamente inusual en el fútbol inglés, pero las estadísticas recientes muestran que este fenómeno se está volviendo cada vez más frecuente. Con el Burnley actualmente en la zona de descenso de la Championship, el club corre el riesgo de convertirse en el tercer equipo en tres años en sufrir este doble descenso.
Un fenómeno que gana frecuencia
Hace quince años, la posibilidad de que un club de la máxima categoría sufriera descensos en temporadas sucesivas era prácticamente insólita. Durante las primeras veinte campañas de la Premier League, tan solo le ocurrió al Swindon Town en circunstancias muy particulares debido a una reducción de equipos en la división.
No obstante, tras el descenso de los Wolverhampton Wanderers en la campaña 2011-12, la situación cambió de manera drástica. Desde entonces, el doble descenso se ha registrado cuatro veces en catorce temporadas, incluyendo los casos recientes del Luton Town y el Leicester City, además de episodios similares vividos por equipos como el Sunderland, Wigan, Portsmouth, Leeds y Sheffield Wednesday.
El excentrocampista y actual analista de la EFL, Jobi McAnuff, señaló a BBC Sport que esta repetición se debe principalmente a una deficiente gestión de las plantillas. Según explicó, en el caso del Luton algunos jugadores sintieron la arrogancia de pertenecer a la Premier League sin reajustarse a la realidad de la Championship, mientras que el Leicester retuvo a demasiados futbolistas que no querían estar en el club ni estaban preparados para afrontar una pelea por la permanencia.
Desafíos financieros y el impacto de los pagos de paracaídas
En el caso del Burnley, la crisis se acentuó tras una compra apalancada por ALK Capital en 2020 que dejó al club con una deuda de 142 millones de libras en sus cuentas de la temporada 2024-25. Recientemente, el equipo estableció un récord negativo en la liga inglesa al acumular 378 días sin ganar un partido como local.
La diferencia económica en el fútbol inglés sigue siendo abrumadora. Mientras que los ingresos totales del Burnley alcanzaron los 71,7 millones de libras en la temporada 2024-25, los del Lincoln City se quedaron en 7,81 millones de libras. Además, el Burnley recibió 48 millones de libras en pagos de paracaídas, frente a los aproximadamente 5,5 millones en fondos de solidaridad que percibe el Lincoln.
Por su parte, el informe sobre el estado del juego publicado este mes por el Regulador Independiente del Fútbol (IFR) advierte que un nuevo acuerdo financiero entre la Premier League y la EFL debe mitigar el impacto distorsionador de los pagos de paracaídas. El presidente del IFR, David Kogan, indicó que la reducción de dichos pagos y el incremento de los ingresos destinados a la Championship permitirán disminuir la brecha económica y hacer que la competición sea mucho más competitiva.
A pesar de las posibles reformas económicas, los analistas recuerdan que la ventaja de los pagos de paracaídas sigue siendo determinante. El informe del IFR destacó que los clubes que reciben estas ayudas tienen más de cuatro veces más probabilidades de ascender. Quedará por ver si el Burnley logra evitar el descenso en curso o si las dificultades estructurales terminan por arrastrar a un nuevo club fuera de la categoría de plata.







