El Arsenal Football Club protagonizó una de las mayores sorpresas en la historia de la League Cup al quedar eliminado en la tanda de penaltis contra el Fleetwood Town, equipo que ocupa la décimo octava posición en la League Two (cuarta división).
Una relación complicada con la League Cup
El conjunto londinense no gana esta competición desde la temporada 1992/93 y ha perdido siete finales a lo largo de su historia, cuatro de ellas en el presente siglo. A pesar de ser los vigentes campeones de la Premier League y subcampeones de la Champions League de la campaña pasada, el equipo dirigido por Mikel Arteta sumó un nuevo revés en un torneo que se le resiste.
El encuentro se disputó el martes por la noche y, aunque el Arsenal realizó rotaciones, saltó al campo con una alineación fuerte. A pesar de adelantarse en el marcador a los cinco minutos del segundo tiempo, los visitantes no lograron sentenciar y el Fleetwood resistió hasta llevar el partido a los penaltis, donde los locales se impusieron para firmar una hazaña histórica ante un rival situado 84 puestos por debajo en la pirámide del fútbol inglés.
La expulsión de Max Dowman
El joven Max Dowman, de 16 años, vivió una noche complicada en la que fue titular para sumar minutos de juego. El centrocampista perdió los nervios en el minuto 86 tras una dura entrada de Harrison Neal y propinó una patada que le costó la tarjeta roja directa.
Esta reacción infantil puso de manifiesto su juventud en un partido donde las cosas no salieron según lo previsto para los visitantes. Tras el encuentro, el técnico Mikel Arteta le dio una reprimenda al jugador para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Con esta derrota, el Arsenal se queda sin la posibilidad de conquistar el primer título de la temporada, mientras que el Fleetwood Town celebra una victoria memorable en la Carabao Cup.







