El Liverpool mostró esfuerzo en su derrota por 1-0 ante el Arsenal en Anfield, donde los locales reclamaron un penalti por un tirón de camiseta de Jurrien Timber a Alexander Isak. Sin embargo, este nuevo tropiezo como local expone las áreas donde el conjunto dirigido por Andoni Iraola necesita mejorar con urgencia.
Problemas en el ataque y falta de contundencia
Como informó FourFourTwo, el dato de cero remates a portería registrados por Opta para los locales, por primera vez desde que se llevan registros en 2003, resume las dificultades ofensivas del equipo. Iraola señaló tras el encuentro que el inicio del partido no estuvo a la altura de las circunstancias. Los Reds intentaron reaccionar, pero se estrellaron contra un rival sólido que supo defender su ventaja.
La frustración se extendió al capitán Virgil van Dijk, quien reconoció compartir el descontento de la afición con las decisiones arbitrales y los parones del rival. No obstante, el tridente ofensivo compuesto por Isak, Cody Gakpo y Bradley Barcola, fichado por una suma cercana a los 300 millones de libras, aún debe ofrecer un rendimiento superior. Barcola, fichado por 123 millones, todavía se adapta a la exigencia de la competición, mientras que Florian Wirtz intentó crear espacios en la mediapunta sin encontrar la llave definitiva.
La pérdida del factor local en Anfield
El entrenador es consciente de los problemas de efectividad de su plantilla, que acumula la menor cantidad de goles entre los primeros siete clasificados tras nueve jornadas. Con esta derrota, el Arsenal rompió una racha de catorce años sin ganar en este estadio, sumándose a la lista de equipos que han conseguido resultados positivos en los últimos tiempos ante un recinto que ya no intimida como antes.
El próximo compromiso del Liverpool en su estadio será frente al Manchester United tras el parón internacional, una oportunidad para corregir el rumbo y recuperar la solidez perdida ante su afición.







