El Liverpool se encamina hacia una decisión determinante respecto al futuro de Alisson Becker, en medio del interés del Flamengo por estudiar la posibilidad de llevar al guardameta brasileño de 34 años de regreso a su país en 2027.
El interés del Flamengo y el factor Internacional
Según reportó Sport Witness, la directiva del Flamengo ha debatido internamente el nombre de Alisson con vistas a una eventual incorporación el próximo año. Aunque el club brasileño no ha presentado una propuesta formal ni existe un acuerdo definitivo, algunos integrantes de la dirigencia valoran la experiencia del arquero, mientras que otros sectores muestran dudas debido a su edad, sus pretensiones salariales y sus últimas actuaciones con la selección de Brasil.
El seguimiento del conjunto carioca se encuentra vinculado además a las dudas sobre la continuidad de su guardameta titular, Agustín Rossi. En caso de resolver su fichaje, la preparación del traspaso se iniciaría hacia finales de diciembre, lo que permitiría negociar un precontrato desde enero. No obstante, las negociaciones se complican por la trayectoria del jugador, formado en las categorías inferiores del Internacional, entidad a la que ha expresado públicamente su intención de retornar en el futuro.
La planificación de la portería en Anfield
En el apartado contractual, el Liverpool ejecutó a comienzos de año una cláusula de extensión por 12 meses en el vínculo de Alisson, que finaliza el próximo junio, sin que por el momento se hayan producido contactos para firmar un nuevo compromiso. De acuerdo con información del periodista Fabrizio Romano, no hay conversaciones activas para una renovación, por lo que la resolución definitiva sobre su estancia podría producirse en el verano de 2027.
La situación plantea una disyuntiva para los responsables del equipo dirigido por Andoni Iraola. Aunque Alisson se mantiene como titular, la entidad cuenta con Giorgi Mamardashvili como recambio proyectado para los próximos años. Ampliar el contrato del brasileño garantizaría estabilidad inmediata, pero correría el riesgo de retrasar la integración del guardameta georgiano, mientras que su salida a coste cero implicaría desprenderse de uno de los futbolistas más destacados de su historia reciente sin percibir compensación económica.
Ante la proximidad de la ventana de transferencias invernal y el ingreso del jugador en los últimos meses de su vinculación, el Liverpool se verá obligado a elegir entre extender el contrato de su guardameta estelar o poner en marcha el relevo generacional en la portería.







