El entrenador del Coventry, Frank Lampard, cuestionó los motivos por los cuales su equipo no recibió un penalti tras verse perjudicado por tres decisiones arbitrales en su derrota del viernes por 3-1 ante el Everton en la Premier League. Un doblete de Thierno Barry y un tanto tardío de Kiernan Dewsbury-Hall permitieron a los locales remontar el encuentro después de que Yann Gboho adelantara a los visitantes tras el descanso.
Polémica por el tirón de pelo y otras acciones
En la primera mitad, James Tarkowski forcejeó con Caleb Yirenkyi y le tiró del pelo al saltar a por el balón, pero el árbitro Stuart Attwell desestimó las reclamaciones del Coventry. Aunque las normas se han relajado esta temporada respecto a los tirones de pelo —estableciendo que no suponen automáticamente falta o tarjeta roja a menos que exista fuerza excesiva e intención—, Lampard consideró que los oficiales se equivocaron.
El técnico afirmó que se trató de una falta y argumentó: “Te dicen que no es suficiente tirón y creo que es un área difícil. ¿Qué es un tirón de pelo? Has decidido que lo es, pero no es suficiente”. Añadió que la norma de la tarjeta roja le parece correcta para evitar acciones demasiado dramáticas, pero defendió que la acción constituía falta.
Lampard también protestó una posible falta de Vitalii Mykolenko sobre Taiwo Awoniyi previa al tanto inicial del Coventry, aunque las repeticiones mostraron que ocurrió fuera del área. Asimismo, reclamó que Barry tocó el balón con la mano antes de anotar su segundo gol, jugada que el árbitro asistente de vídeo (VAR), Timothy Wood, determinó que no constituía infracción. Esta derrota deja al Coventry en la decimosexta posición de la tabla.
Por su parte, el entrenador del Everton, David Moyes, negó que Barry hubiese tocado el esférico con la mano y también criticó la normativa sobre los tirones de pelo. Tras situar a su equipo en la quinta plaza, el técnico escocés declaró: “Hemos tenido bastantes [decisiones] en nuestra contra. Ciertamente no le pega en la mano. La regla del tirón de pelo ha cambiado por lo que sería tarjeta amarilla, pero sigo pensando que es ridículo que esa regla esté en el juego”.
Análisis de las jugadas
Tres decisiones principales del VAR perjudicaron al Coventry durante el enfrentamiento. La acción de Tarkowski sobre Yirenkyi requería únicamente ser considerada falta y no una conducta violenta para decretar penalti, lo que debió motivar una intervención del videoarbitraje al apreciarse un movimiento de brazo para realizar el tirón.
En cuanto al contacto de Mykolenko sobre Awoniyi al inicio de la segunda mitad, las cámaras situadas a la altura de la línea del área grande evidenciaron que la infracción se produjo fuera, impidiendo la intervención del VAR para señalar una falta directa. La jugada más controvertida fue el segundo tanto de Barry, donde las imágenes sugerían un desvío del balón en el brazo del delantero antes de entrar, si bien el VAR concluyó que no existían pruebas concluyentes suficientes para invalidarlo.
El Coventry se marchó del encuentro con motivos fundados para sentirse agraviado por al menos dos de las decisiones arbitrales tomadas en Goodison Park.





