Kozo Tashima, miembro japonés del Consejo de la FIFA, ha confirmado su intención de postularse como candidato a la presidencia del máximo organismo del fútbol mundial, desafiando así el liderazgo de Gianni Infantino.
Un veterano dirigente busca el cambio
Tashima, quien ha formado parte del Consejo de la FIFA desde 2015, cuenta con una trayectoria previa como futbolista internacional y ex presidente de la Asociación de Fútbol de Japón (JFA). Según reportes de medios japoneses, el dirigente busca asumir el rol de liderazgo principal dentro de la organización.
En declaraciones recogidas por Nikkan Sports, Tashima explicó sus motivos para presentar su candidatura: “Debemos transmitir al mundo que somos honestos, saludables y virtuosos. Decidí postularme para presidente de la FIFA con el fin de apelar al mundo sobre lo que hemos estado protegiendo”.
El candidato aclaró que su decisión no responde a presiones externas o gubernamentales. “No es que haya apoyo. No es que haya un trasfondo o que el gobierno lo impulse. Lo más tranquilizador es que la JFA me apoya, y estoy muy feliz de tenerlo. Estoy muy agradecido por la decisión de hoy porque he compartido este flujo”, añadió.
El panorama electoral y las tensiones políticas
El plazo para que los aspirantes confirmen su intención de competir contra Infantino vence el próximo 18 de noviembre. El actual presidente de la FIFA ha enfrentado críticas y peticiones de renuncia, particularmente tras su fallido plan de venta de la Copa del Mundo, aunque se ha negado a dejar su cargo.
Aunque la UEFA ha encabezado la oposición contra la gestión de Infantino, hasta el momento no ha presentado un candidato formal. Tashima se perfila como el primer aspirante con credibilidad en el proceso. Sin embargo, su camino no será sencillo, ya que la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) ha cambiado su postura inicial y ahora respalda al actual presidente.
La situación ha generado tensiones internas en el fútbol japonés. Takeshi Okada, vicepresidente de la JFA, presentó su renuncia a la organización en señal de protesta por la política asiática de apoyo a Infantino, argumentando que “el deporte debe encarnar la integridad”.






