Tras una victoria del partido demócrata en las elecciones de mitad de periodo en Estados Unidos, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, podría verse obligado a responder preguntas sobre sus vínculos con el presidente estadounidense, Donald Trump, bajo la amenaza de consecuencias penales.
Investigación del Congreso de EE. UU.
Los demócratas asumieron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado en los comicios legislativos, lo que representó un fuerte revés para Donald Trump y su movimiento MAGA, y podría acarrear graves repercusiones para el cuestionado dirigente deportivo.
En el mes de julio, los legisladores demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes anunciaron la apertura de una investigación sobre la estrecha relación entre Infantino y Trump, exigiendo la entrega de documentos y la comparecencia del jerarca ante el comité. Para septiembre, una portavoz de dicho comité señaló que el nivel de cooperación de la FIFA y de Infantino con las pesquisas había sido totalmente insuficiente.
La representante del comité declaró que la organización deportiva aún no había entregado ninguno de los documentos prioritarios solicitados, incluidos aquellos que detallarían las sumas de dinero entregadas por la institución a la familia Trump. Asimismo, exigió respuestas sobre la concesión del Premio de la Paz de la FIFA y explicaciones acerca de cómo se gestó el plan entre Kushner e Infantino para la venta de la Copa del Mundo.
Nuevos poderes y presión internacional
Durante el inicio de las pesquisas, los demócratas operaban como minoría en el comité y carecían de poder para emitir citaciones obligatorias por subpoena, un escenario que cambió de manera drástica tras los resultados electorales.
Mediante un comunicado oficial, Jamie Raskin afirmó que la corrupción política y financiera que impulsa la presidencia de Trump constituye una emergencia cívica y que el Congreso tiene la responsabilidad absoluta de confrontarla, exponerla y erradicarla con la mayor celeridad posible. En declaraciones ofrecidas a la cadena CNN, Raskin puntualizó que esta fiscalización también alcanzará a las personas vinculadas al círculo íntimo de Trump.
Por otro lado, Infantino ha enfrentado una presión constante para presentar su renuncia a raíz de sus intenciones de privatizar el torneo mundial de fútbol. El presidente del organismo rector tenía el propósito de vender una participación minoritaria del evento cumbre a fondos de inversión privados y a Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, quien es yerno de Trump.
En el ámbito europeo, la confederación UEFA ha manifestado en repetidas ocasiones que Infantino cruzó una línea roja y ha expresado su deseo de destituirlo del cargo, aunque hasta el momento la entidad europea ha tenido dificultades para conseguir suficiente respaldo fuera de sus fronteras.





