Michael Carrick confía en mantenerse al mando del Manchester United para su próximo compromiso oficial, a pesar de que la mala racha del equipo se extendió tras caer por 2-0 frente al Chelsea en Stamford Bridge, un encuentro donde Lisandro Martínez fue expulsado.
Una racha negativa histórica
Con esta nueva caída, la racha sin victorias de los Diablos Rojos se ha alargado hasta los nueve partidos, convirtiéndose en la peor racha de este tipo para el club desde el año 1988. Aunque numerosos analistas y seguidores consideraban inminente su despido después de la derrota sufrida contra el Bournemouth la semana pasada, Carrick continuó en el cargo.
Al ser consultado por TNT Sports sobre si se mantendría en el banquillo para el enfrentamiento de la Liga de Campeones frente a la Roma programado para el martes, el técnico respondió de forma afirmativa con un escueto “Sí”.
Durante sus declaraciones, reportadas por SoccerNews, Carrick señaló que existe una gran carga emocional en la institución debido al deseo constante de ganar y al esfuerzo que realizan los aficionados para apoyar al equipo. El estratega indicó que los jugadores tuvieron pasajes correctos en el campo, pero lamentó que las circunstancias se hayan tornado desfavorables de manera drástica.
“Tenemos que seguir adelante y aprovechar las cosas que funcionaron para nosotros hoy. Muchas de las cosas buenas, especialmente en el primer tiempo, y utilizarlas de cara al futuro”, añadió el entrenador.
El desarrollo del encuentro y la postura ante la clasificación
Durante la primera mitad, el conjunto visitante mostró un desempeño positivo, generando ocasiones claras en los botines de Bruno Fernandes y Amad Diallo, además de un tanto anulado a Matheus Cunha. Sin embargo, el marcador se abrió en el complemento con la anotación de Morgan Rogers y un penalti convertido por Cole Palmer, mientras que Lisandro Martínez vio la tarjeta roja tras recibir dos amonestaciones consecutivas.
Carrick valoró el rendimiento inicial al afirmar que fue de lo mejor que han mostrado en los últimos tiempos, destacando que el equipo lució peligroso y fluido. No obstante, reconoció que el segundo tiempo se descontroló y que deben aprender a gestionar mejor los contratiempos durante los partidos.
Este tropiezo deja al Manchester United en riesgo de descender a los tres últimos puestos de la tabla de la Premier League. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de estar inmersos en una pelea por la permanencia, el técnico descartó esa lectura.
“No para mí, no”, zanjó Carrick al respecto, recalcando que el enfoque debe centrarse exclusivamente en avanzar y sumar victorias en los próximos encuentros.







