Ligas de Fútbol

El Burnley en la mira por cuentas de su matriz

La estructura de propiedad del Burnley ha llamado la atención del nuevo regulador del fútbol en Inglaterra después de que la empresa que controla el club recibiera una amenaza de disolución forzosa debido a unas cuentas con casi dos años de retraso.

Intervención del regulador y situación de la empresa

Como informó el medio Burnley Express, el Regulador Independiente del Fútbol (IFR) se ha puesto en contacto con el Burnley para solicitar más información y mantiene conversaciones activas con la English Football League. Esto ocurre después de que Companies House iniciara un proceso contra Velocity Capital (UK) Holdings, el vehículo corporativo de ALK Capital que controla Burnley FC Holdings.

Velocity fue constituida en marzo de 2023 y todavía no ha presentado ningún balance financiero. Sus primeras cuentas, correspondientes al periodo que finalizaba el 31 de marzo de 2024, debían entregarse antes del 24 de diciembre de ese mismo año. Actualmente, Companies House figura a la entidad como activa, pero con la documentación pendiente.

Un portavoz del organismo regulador declaró que tienen conocimiento del aviso de cancelación relacionado con la matriz del Burnley FC, Velocity Capital (UK) Holdings, y que ya han solicitado más detalles al club, además de debatir el asunto con la EFL. Aunque no constituye un caso formal de infracción, el problema escala hacia el ámbito de la gobernanza futbolística.

Respuesta de los propietarios y antecedentes financieros

Desde ALK aseguran que el inconveniente quedará solucionado próximamente. Un portavoz del grupo inversor indicó que están al tanto del aviso emitido por Companies House y que toman las medidas necesarias para resolver la situación. Asimismo, la propiedad afirmó que sus asesores se encuentran en contacto directo con la institución y confían en presentar las cuentas faltantes en las próximas semanas.

Velocity ya había recibido una advertencia de cancelación similar en febrero de 2025, la cual fue suspendida al cabo de un mes, mientras que otras firmas vinculadas a ALK han afrontado procedimientos parecidos con anterioridad. El contexto financiero general del club complica la situación.

Los últimos estados financieros del Burnley reflejaron una caída en los ingresos hasta los 71,7 millones de libras tras su descenso de la Premier League, una pérdida antes de impuestos de 29,2 millones de libras y una deuda con intereses superior a los 142 millones de libras. Además, los auditores señalaron una incertidumbre material vinculada a la continuidad de la entidad, apoyándose en la futura venta de jugadores y el respaldo financiero continuo de la compañía matriz.

Burnley FC Holdings se mantiene activo y al día con sus presentaciones contables más recientes, lo que significa que el Burnley Football Club no se enfrenta a una disolución. No obstante, la compañía que ostenta más del 75 por ciento de las acciones y derechos de voto en su sociedad de cartera ha incumplido con la obligación de entregar balances desde su fundación, lo que ha motivado la intervención del regulador para esclarecer los motivos.

You May Also Like

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *