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La figura de los entrenadores duales está ganando terreno en el fútbol profesional, con clubes como el Viking FK de Noruega, el Lyngby de Dinamarca y el Lincoln City de Inglaterra apostando por esta estructura. Esta tendencia, que busca aprovechar las fortalezas de dos líderes en lugar de uno, ha permitido al Viking alcanzar hitos destacados, como un empate 3-3 ante el Bayern Múnich en la Champions League.
El modelo del Viking FK
El Viking se convirtió en pionero al nombrar a Morten Jensen y Bjarte Lunde Aarsheim como co-entrenadores en 2020. La dupla, que ya mantenía una amistad fuera del campo, propuso al club trabajar de manera conjunta tras la salida del anterior técnico. Bajo su mando, el equipo logró su primer título de liga noruega en 34 años, lo que les permitió clasificar a la actual edición de la Champions League.
Eirik Bjorno, director ejecutivo del club, explicó a CBS Sports Golazo que la decisión surgió de los propios candidatos durante el proceso de entrevistas. Aunque Bjorno admite que la gestión de dos cabezas visibles aumenta su carga de trabajo al tener que coordinar decisiones con ambos, reconoce que el experimento ha sido exitoso. Según el directivo, no existe jerarquía entre ellos; ambos poseen el mismo rango y autoridad.
La estrategia en el Lyngby
En el caso del Lyngby, la implementación de este modelo fue una decisión institucional tras el despido de Morten Karlsen en diciembre de 2025. El club buscó unir a Andreas Bjelland, asistente en la institución, con Mikkel Jespersen, quien recientemente había dejado el Mainz. Antes de formalizar la unión, ambos mantuvieron reuniones para evaluar su compatibilidad personal y profesional.
Bjelland destaca que la clave del éxito radica en la diferencia de personalidades, lo que permite cubrir más áreas de gestión. Esta sinergia ha sido fundamental para el ascenso del equipo a la Superliga danesa. Además, el club cuenta con talento joven internacional, como el estadounidense Neil Pierre y el portero Diego Kochen, cedido por el Barcelona, quienes se benefician de esta estructura colaborativa.
Gestión de conflictos y toma de decisiones
El mayor desafío de este sistema es mantener una postura unificada ante la plantilla. Los entrenadores deben resolver sus discrepancias en privado antes de comunicar cualquier decisión a los jugadores. Jensen señaló en una entrevista con The Guardian que, aunque a veces discuten intensamente con el resto del cuerpo técnico, logran alcanzar consensos en el 99% de los casos. Aarsheim, por su parte, asegura que la conexión entre ambos es tan estrecha que puede intuir las intenciones de su compañero sin necesidad de palabras.
Por su parte, en el Lyngby, la estructura es sumamente metódica. Bjelland detalla que cada día tienen roles definidos: uno se encarga de las fases defensivas y el otro de las ofensivas. Esta claridad en las funciones, sumada a la capacidad de debatir dudas tácticas entre pares, reduce la presión que suele recaer sobre un único entrenador principal.
La adopción de este modelo por parte de clubes como el Viking, el Lyngby y el Lincoln City sugiere que el fútbol podría estar ante el inicio de una nueva tendencia en la gestión de banquillos. La capacidad de contar con un confidente táctico en el mismo nivel jerárquico ofrece una ventaja competitiva que otros equipos podrían empezar a emular en el futuro cercano.
El próximo compromiso del Viking será contra el Sabah FK el miércoles 4 de noviembre a las 3 p.m. ET en el Lyse Arena de Stavanger, un encuentro que podrá seguirse a través de Paramount+.







