Virgil van Dijk cuestionó por qué Alexander Isak tendría que exagerar un tirón de camiseta para conseguir un penalti cuando hay cincuenta cámaras alrededor del estadio para captar la jugada. Estas declaraciones del defensa llegaron después de la derrota del Liverpool por 1-0 ante el Arsenal en Anfield este domingo, resultado que coloca al conjunto dirigido por Mikel Arteta con tres puntos de ventaja en la cima de la clasificación.
La jugada polémica y el reclamo en Anfield
Kai Havertz aprovechó un pase impreciso de Alisson Becker para marcar el único tanto a los 16 minutos, aunque el Liverpool respondió bien al golpe inicial sin lograr encontrar el empate. Las mejores oportunidades locales llegaron durante una frenética primera mitad, con un disparo de falta de Florian Wirtz que estrelló el balón en el travesaño y un cabezazo desviado de Alexis Mac Allister dentro del área.
Los locales también reclamaron una pena máxima en los primeros 45 minutos cuando un centro de Bradley Barcola apenas evitó la cabeza de Isak, mientras las repeticiones mostraban que el delantero sueco sufría un jalón de camiseta por parte de Jurrien Timber, aunque los reclamos fueron ignorados por el árbitro Andy Madley y el VAR. Isak no armó revuelo y se mantuvo de pie durante la acción, pero Van Dijk expresó su descontento al concluir el encuentro.
Segúndeportes recogidos por SoccerNews, Van Dijk declaró: “Creo que fue un penalti claro. Lo he vuelto a ver y he visto que se ha pitado antes. No pudo ser. Tenemos 50 cámaras. ¿Por qué tiene que quejarse cuando hay tantas cámaras? Todo el mundo lo ha visto. Al final no se pitó y perdimos el partido lamentablemente, así que bien por el Arsenal”.
El debate sobre la necesidad de simular
Las frustraciones del defensa neerlandés fueron respaldadas por el técnico, quien añadió sobre la acción de Isak y otra sobre Cody Gakpo que se trataba de una pena máxima evidente. Al ser cuestionado sobre si Isak debió dejarse caer, el entrenador respondió que ese es el problema actual del deporte al no decretarse la pena máxima si el futbolista no se desploma al césped.
“La próxima vez, los entrenadores deberían decirle a Alex que se vaya al suelo, de lo contrario no lo van a señalar”, afirmó el estratega sobre la jugada.
A pesar de las quejas, el partido dejó un registro negativo para el Liverpool en su ofensiva, ya que por primera vez desde la temporada 2003-04 no consiguieron realizar ningún disparo a puerta en un partido de la Premier League disputado en Anfield, tras 442 encuentros ligueros en dicho estadio en ese periodo. Los Reds suman apenas cuatro goles en su estadio esta campaña liguera, igualando su registro más bajo histórico tras cinco partidos como local.
A pesar de la falta de puntería, el técnico consideró que merecieron al menos un tanto debido a la reacción mostrada tras el gol en contra, destacando que el equipo continuó insistiendo y generando ocasiones tanto en el primer tiempo como en el complemento, antes de concluir que la temporada apenas comienza en noviembre y queda mucha competencia por delante.







