El centrocampista del Everton, Jack Grealish, ha sido advertido de que se encuentra en una encrucijada crucial en su carrera profesional tras ser apartado del equipo por motivos disciplinarios. El jugador de 31 años se perdió el reciente encuentro de la Copa de la Liga contra el Newcastle United debido a la furia del entrenador David Moyes.
Una sanción tras ausentarse de los entrenamientos
Grealish regresó al Everton en calidad de cedido durante el mercado estival procedente del Manchester City, club con el que conquistó el triplete en el pasado. Tras recuperar su mejor versión bajo las órdenes de David Moyes en su etapa anterior, el mediocampista no ha logrado mantener la misma regularidad en el arranque de esta temporada y su situación se agravó al no presentarse a las prácticas del lunes, lo que desató la profunda indignación del técnico.
Alex Crook, periodista de talkSPORT, señaló que la trayectoria del centrocampista ha decaído considerablemente desde los festejos del título europeo con el conjunto ciudadano. Según Crook, Moyes tiene todo el derecho a sentirse defraudado después de otorgarle una segunda oportunidad en Goodison Park, planteando además si el deportista prefiere ser tomado en serio en las canchas o ser recordado por su fama de fiestero.
La postura de su excompañero Gabby Agbonlahor
Por su parte, el exdelantero Gabby Agbonlahor admitió que, de confirmarse la ausencia en las sesiones de entrenamiento, el volante ofensivo habría decepcionado tanto a sus compañeros de vestuario como al cuerpo técnico del Everton. No obstante, Agbonlahor destacó el entusiasmo con el que Grealish afrontó su regreso al club y su dedicación durante el verano.
Agbonlahor confía en que el jugador emita una disculpa formal, asuma la multa económica correspondiente y logre enmendar su error sobre el terreno de juego para recuperar la confianza plena de un entrenador que le aprecia notablemente.






