Table of Contents
En la búsqueda de un equipo capaz de competir contra el Arsenal por el título de la Premier League, el Liverpool aparece señalado como el candidato más probable antes de su enfrentamiento en Anfield. Sin embargo, este relato carece de fundamento real según el rendimiento demostrado.
Señales de mejora y opiniones divididas
El equipo puede situarse a tres puntos de los Gunners con una victoria el domingo, tras encadenar cinco triunfos consecutivos en todas las competiciones después de la derrota por 3-0 ante el Manchester City. Resulta difícil contradecir la afirmación de Alan Shearer de que esto representa un poco de impulso. Asimismo, Shearer considera que existen pequeños indicios de que el Liverpool toma ritmo, mientras que Jamie Carragher indicó en su columna en The Telegraph que se aprecian señales cada vez más alentadoras.
A pesar de ello, ningún analista detalló cuáles son esos aspectos positivos más allá de una capacidad para sacar resultados y referencias vagas a la cohesión de la plantilla.
Victorias poco convincentes
Los resultados recientes no han estado acompañados de actuaciones convincentes. El equipo encajó tres goles frente al LASK tras marcar seis, y el Brentford dominaba por 1-0 y controlaba el encuentro antes de la expulsión de Yehor Yarmolyuk que permitió la remontada por 2-1. Frente al Villarreal, que ocupa la décima posición en La Liga, el Liverpool perdía por dos goles en Anfield antes de darle la vuelta al marcador para ganar 4-3, un partido en el que el propio Shearer reconoció que jugaron muy mal durante la primera media hora.
Contra el Brighton, Yasin Ayari desaprovechó una ocasión clara antes de que Florian Wirtz adelantara al Liverpool con un desvío muy afortunado, en un duelo donde los visitantes dominaron la posesión con un 64%, sumaron 16 remates frente a los 11 de los locales y registraron un xG de 1.35 frente al 0.87 del anfitrión. Además, el equipo necesitó de la tanda de penaltis para superar a un desconectado Chelsea.
La realidad de las aspiraciones al título
Existe el argumento de que el conjunto dirigido por Andoni Iraola contó con fortuna para ganar sus últimos cuatro encuentros dentro de la racha de cinco victorias consecutivas. Sugerir que el Liverpool se prepara para una pelea por el título resulta tan irracional como lo habría sido cuestionar la continuidad del entrenador basándose únicamente en el nivel de juego mostrado.
La narrativa impulsada por figuras como Carragher y Shearer responde al deseo de encontrar un contendiente serio que desafíe al Arsenal esta temporada, más que a la convicción de que los Rojos puedan competir de igual a igual contra un equipo superior.







