El partido de octavos de final de la Carabao Cup entre el Fleetwood Town y el Arsenal sufrió una interrupción de más de ocho minutos debido a la presencia de un dron sobrevolando el estadio mientras el encuentro estaba en marcha.
Detalles de la interrupción en el estadio
El árbitro Michael Salisbury detuvo el juego cuando el cronómetro marcaba un minuto y 40 segundos, justo en el momento en que el Arsenal se disponía a cobrar un tiro libre en el Highbury Stadium. Durante la pausa, el silbante dialogó con los cuerpos técnicos y el personal de ambos banquillos, mientras las autoridades policiales iniciaban las investigaciones pertinentes.
Los futbolistas intercambiaron pases sobre el césped para no perder temperatura corporal, al tiempo que los aficionados presentes en el recinto abucheaban la situación. Después de conversar con los entrenadores y los capitanes, el árbitro indicó a los jugadores que se acercaran a la línea de banda ante la imposibilidad de continuar.
No obstante, justo cuando los protagonistas se disponían a abandonar el terreno de juego, el aparato se alejó y el encuentro pudo reanudarse poco después, para finalmente descender en una zona residencial cercana. Un comentarista de Sky señaló posteriormente que la policía logró ubicar a la persona que operaba el dispositivo, y el compromiso se reanudó con diez minutos transcurridos en el reloj, culminando con la victoria del Fleetwood en la tanda de penaltis.
Ian Dennis, comentarista de BBC Radio 5 Live, lamentó el suceso y destacó la trascendencia del encuentro al señalar que representaba el partido de mayor relevancia y beneficio económico en la historia de la institución.
Normativa y protocolos vigentes
Debido al parón, el árbitro añadió siete minutos de tiempo de descuento al final de la primera mitad. Los lineamientos de la Asociación de Fútbol respecto a estas situaciones establecen que, ante la aparición de un dron sobre el campo o el recinto, el silbante debe detener las acciones y comunicar a los capitanes y entrenadores que el juego no seguirá hasta que el objeto se marche o abandone las inmediaciones de los futbolistas y espectadores.
El protocolo añade que, si el aparato no se retira, se debe ordenar a ambos conjuntos que regresen a los vestuarios, recomendando además consultar al oficial de seguridad del equipo local cuando sea posible. La English Football League (EFL) cuenta con una directriz sobre estos artefactos desde la temporada 2023-24.
Dicha normativa indica que, ante un avistamiento, el responsable de seguridad del club colabora estrechamente con la policía, la sala de control y los oficiales del partido para evaluar si el dispositivo representa un peligro para el público o posee fines delictivos. La EFL manifestó que, tal como ocurrió en el encuentro, los involucrados trabajan de manera conjunta para garantizar la retirada del dron y la reanudación segura y rápida del juego.






