Diversos grupos de campaña han solicitado formalmente que la FIFA, su cúpula directiva y sus procesos de gobernanza queden bajo la supervisión de un regulador externo permanente. Esta demanda surge en un contexto de creciente tensión por los planes de privatización de la Copa del Mundo impulsados por Gianni Infantino, quien recientemente vio cómo Kohzo Tashima, miembro del Consejo de la FIFA, anunciaba su intención de competir por la presidencia del organismo.
La necesidad de una supervisión independiente
Las organizaciones Football Action Network, Fossil Free Football y Champions for Earth han respaldado la campaña “Reboot FIFA” de la ONG FairSquare. El argumento central de estos grupos es que resulta imposible alcanzar una reforma significativa mientras la FIFA mantenga la responsabilidad de supervisar sus propias acciones. En este sentido, FairSquare ha solicitado que se declare a Infantino inelegible para un nuevo mandato, citando los estatutos de la FIFA que limitan la presidencia a un máximo de tres periodos.
La propuesta de los activistas consiste en establecer un organismo independiente con facultades amplias para auditar la toma de decisiones y la gobernanza de la institución. Entre sus funciones, este ente debería exigir la divulgación de documentos relevantes, revisar decisiones estratégicas antes de su ejecución y recomendar acciones correctivas ante fallos de gestión. Asimismo, tendría la autoridad para suspender, vetar o anular cualquier decisión que contravenga los estatutos de la FIFA, los compromisos ambientales, las obligaciones de derechos humanos o los principios de buena gobernanza.
La respuesta de la FIFA ante las críticas
Desde el escándalo de corrupción conocido como “FIFAGate” en 2015, la FIFA ha sostenido sistemáticamente que ha implementado reformas internas. Sin embargo, ante las críticas recientes por sus planes de venta de activos relacionados con la Copa del Mundo, Infantino se ha mostrado abierto a realizar una revisión de la gobernanza. Durante la última reunión del Consejo de la FIFA en Zúrich el mes pasado, el organismo anunció la creación de un comité encargado de evaluar sus estructuras de toma de decisiones.
Niall Couper, presidente de Football Action Network, criticó la postura histórica del ente rector del fútbol mundial. Según Couper, la FIFA ha insistido durante años en su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas, pero cada controversia importante termina con una investigación interna donde la organización concluye que todo está en orden.
Couper enfatizó que ninguna entidad con tal nivel de influencia debería operar sin un escrutinio independiente y significativo. El directivo concluyó que tanto los jugadores como los aficionados y las comunidades globales merecen protecciones más sólidas que las que ofrece el sistema actual.





