La victoria por 2-0 del Chelsea sobre la Roma en la Liga de Campeones Femenina demostró una vez más que el equipo sabe ganar de distintas maneras. El conjunto dirigido por Sonia Bompastor atraviesa un gran momento tras un inicio de campaña impresionante en todas las competiciones.
Un inicio prometedor tras la reconstrucción
La temporada pasada el equipo decepcionó al perder sus coronas en la Women’s Super League y la FA Cup, además de quedar fuera de Europa ante el Arsenal en cuartos de final. Esto sucedió después de un curso invicto en el que las Blues conquistaron un triplete nacional en el primer año de Bompastor al frente. Ante la inevitable transición tras la salida de la entrenadora anterior que duró 12 años en el cargo y la marcha de jugadoras clave como Sam Kerr, Millie Bright y Guro Reiten, la entrenadora francesa pedía paciencia. Sin embargo, en el presente curso el club marcha invicto, lidera la liga junto al Manchester City tras siete partidos y suma dos victorias y un empate en sus primeros tres encuentros de la fase de grupos europea.
Bompastor expresó su satisfacción no solo por los marcadores, sino por las diferentes actuaciones que otorgan al equipo una gran ventaja y oportunidades de ganar. Por su parte, la capitana Erin Cuthbert señaló que no le sorprende el nivel actual debido al buen trabajo realizado en la pretemporada y a que la plantilla ha dado un paso más hacia adelante.
Mayor adaptabilidad y solidez defensiva
En el triunfo contra la Roma, la suplente Ellie Carpenter abrió el marcador tras el descanso y la defensiva Kadeisha Buchanan sentenció con un remate de cabeza en los instantes finales. Bompastor destacó la solidez defensiva al mantener la portería a cero en sus tres compromisos europeos y elogió la rotación de plantilla que le permite competir al máximo nivel en ambos frentes. El equipo ha corregido las filtraciones defensivas de la temporada anterior y muestra mayor eficacia ofensiva gracias al aporte de la lateral Carpenter con cuatro goles, el gran momento de Lauren James y la sociedad en el centro del campo entre Lexi Potter y Keira Walsh.
Las Blues exhiben imprevisibilidad táctica al cambiar entre línea de tres o de cuatro defensores, además de aprovechar el juego directo mediante la distribución de la portera Hannah Hampton. Bompastor recalcó que han sabido sufrir y encontrar caminos diferentes para imponerse y marcar goles.
Más allá de lo táctico, la entrenadora y la capitana recalcaron la importancia de reconstruir la mentalidad, la cultura y los valores dentro de la plantilla. Cuthbert indicó que existe un gran impulso y un ambiente positivo, mientras que Bompastor concluyó que la claridad sobre el rumbo del equipo y la fortaleza mental resultan tan cruciales como los aspectos futbolísticos.







