Cristiano Ronaldo, la estrella del fútbol portugués, anunció su decisión de retirarse de la selección nacional tras 23 años de trayectoria. El delantero, que cumplirá 42 años el próximo año y es considerado uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte, deja el combinado nacional después de conquistar la Eurocopa 2016 y dos ediciones de la Liga de Naciones de la UEFA. Su despedida se produce tras la decisión de su histórico rival Lionel Messi, quien se retiró de la selección argentina el mes pasado, y cierra su etapa con un registro de 146 goles en 234 partidos.
Conflicto y despedida oficial
La decisión de Ronaldo se produce tras un desacuerdo con el actual seleccionador, Jorge Jesus. El mes pasado, el atacante abandonó la concentración de Portugal en su jet privado tras una discusión con el entrenador, lo que dio lugar a una carta abierta y disculpas dirigidas a los aficionados y al equipo en las que explicó su postura sin nombrar al técnico. Posteriormente, la federación portuguesa suspendió al jugador por 30 días, aunque se encontraba disponible para ser convocado de cara a los próximos encuentros contra Dinamarca y Gales.
A través de un mensaje en video publicado en sus redes sociales, el ganador de cinco Balones de Oro comunicó su marcha del equipo nacional: “Para el pueblo portugués, ha llegado el día de devolver el dorsal número siete de la selección que nos pertenece a todos. Nunca sentí que fuera exclusivamente mío. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de llevarlo, defenderlo y llevarlo conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de entregarlo al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman únicamente con la cabeza; también se toman con el corazón”.
Legado y trayectoria internacional
El futbolista disputó este verano su sexto y último Mundial en Estados Unidos, Canadá y México, donde la selección portuguesa fue eliminada por España en los octavos de final del torneo.
“Un viaje que comenzó en agosto de 2003 y cambió mi vida para siempre llega a su fin. Cuando miro hacia atrás y pienso en todo lo que he vivido con la selección, no solo veo partidos, goles, récords o trofeos. Veo gente. Veo inmigrantes que, durante 90 minutos, sintieron que Portugal estaba un poco más cerca. Veo a millones de portugueses a los que nunca he conocido en persona, pero que han formado parte de mi vida. Porque, al fin y al cabo, el fútbol es mucho más que un juego. El fútbol trata sobre las personas. A lo largo de toda mi carrera con la selección, me he esforzado por superar mis límites. Quería ganar, quería ser el mejor, quería hacer historia”, afirmó.
“Siempre he sido duro conmigo mismo; siempre he querido más; siempre he creído que podíamos llegar más lejos. Y lo di todo por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas; hubo victorias que nunca olvidaré. Hubo derrotas que todavía hoy me cuesta recordar. También fallé, también sufrí, y hubo momentos en los que no pude darle al pueblo portugués lo que tanto deseaba. Pero nunca me rendí. Y sobre todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal. A lo largo de los años, he aprendido cosas muy sencillas. Los goles van y vienen, los trofeos acaban en los museos y los récords tarde o temprano se rompen. Pero hay algo que el tiempo jamás podrá borrar: el lugar que ocupamos en el corazón de la gente. Si alguna vez os hice felices, si uno de mis goles hizo que abrazarais a alguien, olvidarais vuestras preocupaciones y sintierais orgullo por nuestro país, entonces todo valió la pena. Porque de eso trata ser portugués. Sufrimos juntos, nos levantamos juntos. Ningún capitán camina solo y todos formáis parte de mi historia. Portugal siempre necesitará jóvenes que sueñen, jugadores que nunca se rindan, nuevas generaciones que crean que es posible llegar a lugares a los que nadie ha llegado antes. Porque un país que sigue creando nuevos héroes es un país que nunca deja de creer en sí mismo”, concluyó.







