El Chelsea mantiene su interés en fichar al centrocampista Lamine Camara y se espera que regrese con una nueva propuesta por el jugador. Los londinenses ya intentaron su contratación en el mercado de verano, pero la operación se frustró de última hora cuando el Mónaco echó marcha atrás en el acuerdo.
El frustrado traspaso de verano y la postura del Mónaco
El conjunto del Principado aceptó inicialmente vender al internacional senegalés por 55 millones de euros, pero finalmente decidió frenar la salida porque considera que puede alcanzar los 70 millones de euros por el futbolista de 22 años. El periodista Ben Jacobs explicó en declaraciones a talkSPORT que el Chelsea calificó el comportamiento del Mónaco como profundamente poco profesional tras romperse el acuerdo en el último día de mercado, momento en el cual el club inglés ya tenía confianza total en cerrar la incorporación con un contrato de seis años y una opción adicional de una temporada.
Jacobs detalló que el Chelsea realizó dos ofertas previas de 45 y 50 millones de euros que fueron rechazadas, antes de que el Mónaco aceptara los 55 millones ante la incertidumbre sobre la situación de Flo Balogun y la necesidad de liquidez. Sin embargo, al cambiar el escenario, la entidad francesa optó por retener al centrocampista con la expectativa de obtener una cifra mayor en el futuro.
La competencia del Liverpool y el Manchester United
A pesar de los rumores recientes que situaban al Chelsea centrado en Alex Scott, jugador del Bournemouth, informes citados por Footy-Africa y recogidos por Sport Witness indican que los Blues volverán a la carga. En la puja también figura el Manchester United como otra opción para el centrocampista, mientras que el Liverpool muestra un fuerte interés y está dispuesto a competir por sus servicios.
Durante el cierre del mercado, el Liverpool realizó contactos con el entorno del jugador y con el propio club francés para pedirles que esperasen, apuntando a un posible movimiento a largo plazo mientras Alexis MacAllister continúe en la plantilla de Anfield. Queda por comprobar si las tensiones generadas entre el Chelsea y el Mónaco dificultarán un hipotético traspaso en el mercado de invierno.







