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Cada vez que se acerca la ceremonia del Balón de Oro, las redes sociales se llenan de debates sobre la supuesta falta de credibilidad del galardón. Entre los aficionados del Arsenal, es un clásico recurrente lamentar que Thierry Henry fue supuestamente perjudicado en la edición de 2003.
El contexto de la temporada 2002-03
Con el paso de los años, la narrativa se ha transformado en un supuesto hecho indiscutible, mientras que el ganador de aquel año, Pavel Nedved, suele ser relegado a un segundo plano inmerecido. No cabe duda de que Henry es el mejor jugador de la historia del Arsenal y uno de los más grandes de la Premier League, acumulando siete presencias consecutivas en el top 10 del Balón de Oro. Sin embargo, como ocurre con la sequía de galardones de Kylian Mbappé en el fútbol moderno, los astros no siempre se alinean perfectamente para un jugador en un año determinado.
Durante los años dorados de Henry en Londres, siempre hubo otro protagonista con argumentos de peso. En 2002 brilló el regreso mundialista de Ronaldo, mientras que en 2004 destacaron Deco con el Oporto, Andriy Shevchenko en el AC Milan y Ronaldinho en el Barcelona. El año 2003 representa el momento en que el delantero francés estuvo más cerca, respaldado por una campaña individual estelar en la Premier League con 24 goles y 20 asistencias, un récord que perduró durante más de dos décadas.
Las carencias en los momentos decisivos
A pesar de las impresionantes cifras de Henry, el Arsenal perdió el título de liga a manos del Manchester United y el delantero no apareció en los momentos más críticos del campeonato. Como analizó Football365, el atacante no marcó en la derrota por 2-0 ante el United en diciembre y tampoco logró los goles necesarios en los tropiezos de la recta final contra rivales como el Blackburn, el Aston Villa, el Bolton y el Leeds. Cinco de sus asistencias llegaron en los dos últimos partidos de la temporada, cuando el título ya estaba perdido.
Su desempeño en la Liga de Campeones tampoco fue impecable. Aunque brilló con un triplete frente a la Roma, encadenó cuatro partidos sin ver puerta ni asistir durante la segunda fase de grupos, quedando eliminados ante el Valencia. En la FA Cup que conquistó el Arsenal, Henry apenas aportó un gol y cero asistencias en cinco encuentros, ingresando incluso como suplente en los momentos clave de las fases avanzadas.
Los méritos de Pavel Nedved
La mayor fortaleza de Henry residía en las sensaciones que transmitía sobre el terreno de juego, pareciendo indudablemente el mejor del mundo en 2003. No obstante, las estadísticas de Pavel Nedved con la Juventus resultaron determinantes, aportando 14 goles y 14 asistencias desde el centro del campo para retener el Scudetto italiano.
El centrocampista checo apareció en los momentos cumbre, anotando frente al Inter de Milán, el Barcelona en los cuartos de final y el Real Madrid en unas semifinales memorables. El propio Nedved reconoció su sorpresa tras conocer el galardón al declarar: I am very happy
, y añadió: I did not think I would beat Thierry Henry, Paolo Maldini or Zinedine Zidane and if I had voted I would have voted for Thierry and for the other players on the podium
, tal como recuerda Football365.
La competencia aquel año fue feroz, con Paolo Maldini finalizando a solo cinco puntos tras guiar al AC Milan hacia la gloria europea, además de la presencia de figuras como Shevchenko, Zinedine Zidane, Ruud van Nistelrooy y el vigente campeón Ronaldo. Henry poseía argumentos de peso, pero considerar la victoria de Nedved como un robo histórico resulta injusto para la tremenda campaña del centrocampista.







