Un organizador de la entidad de deportes infantiles i9 Sports solicitó la presencia policial durante un encuentro en un parque público de Winter Park, Florida, con la intención de retirar a la familia de Nevada, un niño de tres años. Según la versión de los padres del menor, el motivo real de la molestia fue el destacado rendimiento futbolístico del pequeño.
Disputa por el desempeño del menor
Las imágenes registradas por las cámaras corporales de la Policía de Winter Park muestran al responsable de la actividad afirmando a los agentes que la familia del menor había causado un altercado. El organizador argumentó que el niño tenía un nivel muy avanzado en comparación con los demás participantes y anotaba muchos goles, pero sostuvo que estaba empujando a los otros niños durante el juego.
Por su parte, los videos difundidos por los padres del menor, Martasia Griffin y Don Pierre, muestran al niño esquivando rivales y marcando goles repetidamente, sin que se observen empujones. Las imágenes reflejan además la desconcertada reacción del menor mientras los oficiales conversaban con sus padres.
La situación empeoró cuando los progenitores protestaron tras la decisión de enviar al niño al banquillo. Durante el procedimiento policial, el encargado del torneo manifestó su deseo de que la familia abandonara el lugar de inmediato y pidió sus datos para realizar el reembolso de la inscripción. Los padres señalaron que la participación en la liga tuvo un costo cercano a los 300 dólares.
Intervención policial y postura de la familia
La madre del niño rechazó las acusaciones y afirmó que la decisión se debió a que su hijo jugaba muy bien al fútbol. Griffin explicó que al principio le recriminaron al pequeño que no pasaba el balón, pero indicó que cuando realizaba los pases, ninguno de sus compañeros lograba controlarlos.
Los agentes del departamento de policía aclararon al organizador que no tenían la facultad de expulsar a la familia de un parque público. Las autoridades informaron posteriormente que nadie fue arrestado, sancionado ni obligado a marcharse, y destacaron que la familia colaboró en todo momento y se retiró del lugar de forma voluntaria al finalizar el partido.
Al concluir el encuentro con los familiares, uno de los oficiales presentes comentó entre risas que le gustaría ver jugar al pequeño, convencido de la habilidad del menor en el terreno de juego.







