Luciano Spalletti elogió el esfuerzo de los jugadores de la Juventus tras la victoria por 2-0 frente al Napoli, aunque reprochó las críticas de un sector de la afición. El técnico italiano insistió en la necesidad de contar con el apoyo incondicional de los seguidores en el estadio.
El triunfo y el rendimiento del equipo
El ambiente en el club turinés era sombrío antes del encuentro, principalmente por la derrota por 2-0 sufrida contra el Genoa el miércoles anterior. Durante el partido, Juan Cabal estrelló un balón en el poste y el guardameta Guglielmo Vicario realizó una gran parada temprana ante Lorenzo Lucca, antes de que dos goles le dieran el triunfo a los locales en la recta final.
Kerim Alajbegovic y Jeremie Boga marcaron con potentes disparos desde fuera del área, en un tramo que también incluyó la segunda tarjeta amarilla para Luca Marianucci. Tras el pitido final, el entrenador celebró efusivamente con su cuerpo técnico y declaró a DAZN Italia que el mérito de la victoria es completamente de la plantilla por su capacidad de superación.
Spalletti señaló que el equipo logró encontrar el deseo de avanzar y pensar en positivo, corrigiendo detalles en el segundo tiempo para merecer los tres puntos y recuperar la autoestima futbolística. Asimismo, reveló que el director general Carnevali dirigió unas palabras al grupo antes del partido, lo que captó la atención absoluta de los futbolistas debido a que no es habitual escuchar su voz.
Problemas físicos y relación con la grada
El encuentro dejó además algunas bajas físicas para el conjunto bianconero, ya que Weston McKennie tuvo que ser sustituido al descanso por molestias en los aductores, mientras que Alajbegovic terminó en el banquillo con una bolsa de hielo en la pantorrilla. Al ser consultado sobre si el plantel actual necesita grandes inversiones futuras, Spalletti rechazó la pregunta argumentando que el equipo lidia con numerosas limitaciones y lesiones de última hora, como la fiebre que impidió jugar a Sarr.
Desde el primer minuto del encuentro y mediante una protesta previa en las inmediaciones del recinto, aficionados en el Allianz Stadium insultaron y exigieron más entrega a los futbolistas. El estratega pidió dejar de lado las críticas individuales o colectivas en este momento delicado y solicitó que la grada recupere su rol de fortaleza apoyando al equipo de la misma manera que lo hizo en la segunda mitad.
Spalletti concluyó agradeciendo a quienes aplaudieron al equipo y recalcó que el grupo necesita mantenerse unido y de la mano para salir adelante ante la escasez de efectivos disponibles.







