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La selección de fútbol de Corea del Sur atraviesa un momento crítico marcado por divisiones internas, problemas en la federación y dudas sobre el futuro de su capitán, Son Heung-min. La situación ha traspasado las páginas deportivas para convertirse en un tema de debate nacional.
Tensiones en el vestuario y el futuro de Son Heung-min
El pasado 21 de octubre, durante una sesión de un comité parlamentario, el político Jeong Yeon-wook cuestionó al presidente interino de la Asociación de Fútbol de Corea (KFA), Lee Yong-soo, sobre la tensa dinámica en el equipo. Según se reveló, algunos compañeros ya no llaman al capitán por su nombre, sino que se dirigen a él como el “número 7” o “esa persona”, lo que evidencia una ruptura en el liderazgo del plantel, según Football | The Guardian.
Hace menos de 18 años, Son levantaba el trofeo de la Europa League como capitán del Tottenham Hotspur antes de cerrar una década en la Premier League. Posteriormente, el delantero de 34 años se incorporó al Los Angeles FC en la Major League Soccer con la intención de prepararse para la Copa del Mundo. Sin embargo, dicho torneo resultó desastroso para el combinado nacional con una eliminación en la fase de grupos y un boicot a los medios de comunicación tras las burlas de algunos reporteros hacia el capitán por su servicio militar, terminando con una derrota ante Sudáfrica donde el atacante comenzó en el banquillo.
Investigaciones y malestar de los referentes
Tras el fracaso mundialista, el seleccionador Hong Myung-bo y el presidente de la KFA, Chung Mong-gyu, dimitieron tras ser interrogados por el parlamento, mientras que la policía realizó redadas en las oficinas de la federación. A esto se suman las fricciones generadas por la jerarquía tradicional basada en la edad, un problema que ya intentó combatir Guus Hiddink en 2001 para fomentar la comunicación en el campo.
Las tensiones actuales involucran a la generación nacida en 1996, compuesta por jugadores experimentados como Kim Min-jae (Bayern Munich), Hwang In-beom (FC Porto) y Hwang Hee-chan (Schalke 04). Diversos informes señalan que estos futbolistas están descontentos con la dirección del equipo y deseaban un cambio total en la capitanía y el banquillo tras la Copa del Mundo. Tras un empate sin goles ante Venezuela el 2 de octubre, Hwang In-beom admitió públicamente su agotamiento físico y mental tras nueve años en el combinado nacional y la falta de cambios necesarios, mientras que Kim Min-jae criticó la falta de compromiso colectivo en la defensa. Surgieron informaciones sobre la intención de estos tres jugadores de renunciar a la selección, aunque finalmente fueron persuadidos por un oficial de la KFA para continuar.
Un horizonte incierto con la Copa Asiática en puerta
Con Robert Moreno nombrado entrenador interino hasta finales de noviembre y sin un presidente fijo en la federación, el fútbol surcoreano se encuentra estancado a pocas semanas de la Copa Asiática, un torneo que los Taeguk Warriors no conquistan desde 1960. Los aficionados muestran su frustración ante los comentarios ambiguos y la falta de soluciones claras por parte de los protagonistas, en un contexto donde algunos seguidores acusan a la prensa de avivar el conflicto en represalia por el boicot en el Mundial.
A sus 34 años, el rendimiento físico de Son Heung-min ya no es el de un delantero de élite, a pesar de haber firmado su tanto número 59 con la selección mediante un tiro libre ante Uzbekistán el 6 de octubre. El debate sobre su posición ideal en el campo ha evolucionado hasta cuestionar si debe ser titular indiscutible. Mientras se acerca el inicio de la Copa Asiática programado para el 7 de enero —con la posibilidad de que el torneo se pospueste hasta 2028 debido a ataques hutíes en Arabia Saudita—, el tiempo dirá si la selección logra cicatrizar sus divisiones internas o si la crisis se profundiza aún más.






