El Barcelona recibió una multa de 602 euros (503 libras) por parte de la Real Federación Española de Fútbol debido a su intento de fichaje del delantero Julián Álvarez, tras una queja presentada por el Atlético de Madrid.
Sanción de la federación
El Atlético de Madrid acusó al Barcelona de contactar al delantero argentino, cuyo contrato se extiende hasta junio de 2030, sin realizar una notificación previa por escrito. La penalización se aplicó conforme al artículo 133 de la normativa federal. Asimismo, el club madrileño recurrió a la FIFA, organismo que determinó que carecía de jurisdicción para resolver el asunto.
Reconciliación con la afición
Julián Álvarez ha estado reconstruyendo su relación con los seguidores del Atlético de Madrid tras expresar en una entrevista durante el Mundial de 2026 su deseo de cumplir el sueño de jugar en el Barcelona, lo que desató un conflicto de fichajes durante el mercado estival. El atacante anotó el gol de la victoria frente al Deportivo de La Coruña, logrando marcar por segundo encuentro consecutivo y acercando a su equipo a dos puntos de los líderes de la liga, el propio Barcelona.
Tras el partido, Álvarez ofreció disculpas por sus declaraciones anteriores al señalar que cometió un error y que comprende la molestia de los seguidores debido al apoyo que le han brindado desde su llegada. Aunque ha sido objeto de abucheos por parte de los aficionados locales en el transcurso de la temporada, el delantero recibió una ovación de pie por sectores del público tras su anotación del sábado.







