Cuando el Manchester United visitó al Nottingham Forest en la tercera ronda de la FA Cup en enero de 1990, el futuro del joven entrenador escocés Alex Ferguson parecía totalmente sentenciado. En aquel momento, la opinión general apuntaba a que su despido era inminente debido a los malos resultados del equipo en la liga.
El difícil inicio y la presión en Old Trafford
Cuando Ferguson llegó a Old Trafford en noviembre de 1986 procedente del Aberdeen, heredó un club que necesitaba una profunda renovación. Su primer objetivo fue erradicar la cultura de la bebida en la plantilla, lo que le generó grandes dificultades con jugadores como Norman Whiteside y Paul McGrath. Tras finalizar undécimo en su primera temporada y lograr un segundo puesto en la campaña 1987-88, el equipo volvió a caer al undécimo lugar en el curso 1988-89.
Como relata Planet Football, la situación empeoró a comienzos de la temporada siguiente tras una dolorosa derrota por 5-1 ante el Manchester City en Maine Road. La presión de los medios y de los aficionados aumentó drásticamente, cristalizando en pancartas en Old Trafford que pedían su salida bajo el lema “tara Fergie”. Michael Knighton, exmiembro de la junta directiva, señaló al diario The Mirror que la directiva ya hablaba abiertamente sobre la necesidad de discutir la continuidad del entrenador a comienzos de año.
El gol salvador en Nottingham
El partido de la FA Cup contra el Nottingham Forest se presentaba como el juicio final para Ferguson. Sobre un terreno de juego completamente cubierto de lodo en The City Ground, el encuentro se mantuvo tenso y disputado. En el minuto 56, Mark Hughes envió un centro preciso con el exterior de su bota que conectó con la cabeza del joven delantero Mark Robins para superar la defensa rival.
A pesar de los intentos del Forest por empatar y de un gol anulado a los locales por falta sobre el guardameta, el Manchester United aguantó la ventaja y se llevó la victoria. Esta clasificación en la FA Cup otorgó al técnico el respiro necesario para continuar en el cargo, sentando las bases de una etapa dorada que incluyó 13 títulos de la Premier League y dos Ligas de Campeones.







