Los aficionados del Manchester United han vivido altibajos recientes, desde la confianza inicial en el proyecto de Michael Carrick y el regreso de jóvenes talentos hasta la euforia por las sanciones a su vecino, el Manchester City. Sin embargo, el optimismo se vio ensombrecido por una nueva crisis deportiva en el club.
La situación de Michael Carrick y la crisis del equipo
Michael Carrick se mantiene en el cargo tras una reunión de la cúpula directiva integrada por Sir Jim Ratcliffe, algunos miembros de la familia Glazer, el director ejecutivo Omar Berrada y el director de fútbol Jason Wilcox. El entrenador dirigirá al equipo en el próximo encuentro frente al Chelsea y, si los resultados no son desastrosos, continuará para los partidos contra la Roma y el Aston Villa antes del parón internacional.
Tras la derrota por 3-0 ante el Bournemouth en Old Trafford, los seguidores del equipo despidieron a Carrick con aplausos, pero abuchearon con fuerza a los jugadores. Los hinchas reconocen que el técnico no es el principal responsable de la situación actual de la institución.
El descontento con la propiedad y las dudas sobre la venta
Los problemas actuales del club se atribuyen a la ausencia de los Glazers, quienes acumularon una deuda de 600 millones de libras tras su adquisición apalancada hace 21 años. Por su parte, Sir Jim Ratcliffe prometió la máxima excelencia al llegar en febrero de 2024, pero las decisiones sobre la dirección deportiva han sido cuestionadas.
Los Glazers poseen una participación del 72% en el club y controlan cualquier venta potencial gracias a una cláusula de arrastre en su acuerdo con Ratcliffe, lo que obligaría al magnate petroquímico a vender su parte si deciden negociar con un tercero. No obstante, fuentes citadas por ESPN señalaron que actualmente no existe un mercado activo para inversores interesados en adquirir equipos de la Premier League debido a la incertidumbre generada por el caso del Manchester City.
Las mismas fuentes de ESPN apuntan a que los dos posibles detonantes para que los Glazers decidan vender el club son la consumación del descenso del Manchester City como gran rival y la construcción de un nuevo estadio en Old Trafford. Los hinchas ya han mostrado su rechazo al proyecto del nuevo recinto de 100.000 asientos con cánticos en contra durante los partidos, mientras aguardan acontecimientos que devuelvan la estabilidad a la institución.







