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Los aficionados del Hibernian experimentaron momentos de máxima tensión en los instantes finales del partido disputado en Hampden Park, donde su equipo logró resistir la presión del Hearts para asegurar la victoria. Con este triunfo por 2-1, el conjunto dirigido por Marink Reedijk sella su pase a la final de la Copa de la Liga, donde se enfrentará al Rangers.
Un final agónico y la ruptura de una maldición
El encuentro estuvo marcado por el fantasma de los goles tardíos que el Hearts había anotado en los enfrentamientos de la temporada pasada en los minutos 86, 88 y 90. En los instantes finales, Claudio Braga tuvo en sus botas el empate tras un centro desde la derecha de Jordi Altena, pero falló una ocasión clara a pocos metros de la portería. La oportunidad desperdiciada desató la euforia de los seguidores del Hibs, quienes han sufrido múltiples decepciones tanto a nivel nacional como europeo en los últimos tiempos.
Para el técnico Marink Reedijk, este resultado representa la manera ideal de ganarse el afecto de la afición tras un inicio de temporada complicado que mantiene al equipo en la parte baja de la clasificación liguera. El partido comenzó de la peor manera posible para los intereses del Hibs cuando, apenas a los cuatro minutos, Braga aprovechó un remate de cabeza sin oposición para abrir el marcador a favor del Hearts.
Superación ante las adversidades
Pese al golpe inicial, el Hibs mostró una versión muy mejorada frente a un rival mermado por las lesiones. El Hearts sufrió la baja de Tomas Magnusson tras un fuerte choque de cabezas y la posterior lesión de rodilla de Calvin Miller. El entrenador del Hearts, Wouter Vrancken, intervino en la banda para evitar que Magnusson continuara sobre el terreno de campo al verle visiblemente desorientado.
Aprovechando las circunstancias, el Hibs tomó el control del encuentro gracias al protagonismo de Joe Newell en el centro del campo y a una presión intensa. Antes del descanso, Martin Boyle y Jamie McGrath dieron la vuelta al marcador con dos tantos, firmando la primera vez que el equipo anota dos goles ante un rival de la Premiership desde el mes de agosto.
Resistencia y desafío de futuro
Durante la segunda mitad, el Hearts volcó el juego sobre el área rival y buscó el empate con insistencia a través de remates de Laurent Mendy, Sabri Guendouz y el propio Braga, además de intervenciones providenciales del guardameta Raphael Sallinger. Aunque el Hibs desaprovechó algunas ocasiones claras al contragolpe, como una oportunidad desaprovechada por Marko Ivezic, supo mantener la ventaja hasta el pitido final.
El reto para el conjunto de Leith es trasladar este rendimiento a la competición doméstica, donde actualmente ocupan la última posición de la tabla. El equipo celebrará este logro con vistas a su regreso a Hampden el próximo mes para disputar la final de la copa frente al Rangers.






