Micah Richards ha instado a Mikel Arteta a buscar una salida para Viktor Gyokeres en enero y sostiene que la marcha de un jugador vendido durante el verano ha pesado negativamente en el equipo esta temporada.
La situación de Gyokeres en el Arsenal
Gyokeres anotó 22 goles en todas las competiciones durante su campaña de debut en el Emirates Stadium tras su fichaje por 55 millones de libras procedente del Sporting en el verano de 2025, pero ha tenido dificultades para sumar minutos en su segundo año. Kai Havertz se ha consolidado como la opción preferida de Arteta para liderar el ataque, relegando a Gyokeres principalmente a apariciones breves desde el banquillo.
A pesar de que el internacional sueco rompió su sequía goleadora en la derrota frente al Fleetwood Town en la Carabao Cup, Richards considera que su etapa en el club tiene los días contados. En declaraciones concedidas a través de The Rest Is Football podcast, el exjugador señaló que el delantero dejó de hacer las cosas que mejor sabía hacer, como romper líneas con carreras al espacio, y muestra una falta evidente de confianza.
Richards apuntó que el punta ha dispuesto del tiempo suficiente para demostrar su valía, pero la situación no termina de funcionar. Asimismo, añadió que ante las lesiones el club debería acudir al mercado en enero para buscar refuerzos ofensivos, argumentando que el sistema del Arsenal exige un gran esfuerzo defensivo y sin balón por parte de sus atacantes, algo que encaja con futbolistas como Saka o Madueke.
Opiniones sobre el rendimiento ofensivo
El analista también lamentó la salida estival de un integrante de la plantilla, señalando que prescindir de él ha representado una notable ausencia para el funcionamiento táctico del equipo y por su eficacia de cara a puerta. Según explicó, en numerosas ocasiones Gyokeres se sitúa en buenas posiciones de ataque, pero la falta de confianza o de acierto impide que concrete las jugadas, lo que termina convirtiéndose en un problema deportivo.
Por su parte, el exdelantero inglés Gary Lineker respaldó la postura de su compañero de análisis al afirmar que no percibe al sueco como el delantero centro titular idóneo para una institución de la magnitud del Arsenal. Lineker concluyó que su perfil se adapta mejor al rol de revulsivo desde el banquillo o como elemento de fondo de armario para la plantilla.







